
Son elementos prefabricados en concreto, que se introducen en el terreno mediante golpes de martillo, presión hidráulica o vibración. Transmiten la carga por fricción o por punta.
Pueden producirse con armadura convencional o pretensada, y para el empalme de secciones se utilizan juntas constructivas. Generalmente alcanzan hasta 13 m de longitud por elemento.